Sistema Solar

Sistema Solar

SOL LUNA TIERRA


¿QUE ES UN SISTEMA PLANETARIO?
Un sistema planetario se define como un sistema compuesto por una estrella central con uno o más planetas. Nuestro sistema incluye Luna(s), cometa(s), meteoritos y asteroides, además de los nueve planetas que giran en torno a una estrella llamada Sol. Al viajar por este sistema, podemos encontrar que estos planetas tienen características propias, muy distintas entre sí. Se pueden encontrar planetas grandes y pequeños; algunos muy fríos y otros muy calientes, etc., pero a pesar de que son nueve planetas, sólo uno de ellos, tiene vida.
Origen del Sistema Solar
Existen varias teorías que tratan de explicar la formación del Sistema Solar, la más conocida se explica a continuación. Una nube de gas o polvo interestelar (nebulosa solar) es perturbada y colapsa bajo su propia gravedad. Esta perturbación pudo ser, por ejemplo, el choque de una onda, provocada por una supernova cercana. A medida que la nube colapsaba, el centro aumentaba su temperatura, a la vez que se comprimía, esta temperatura aumentó del tal manera, que podía vaporizar el polvo a su alrededor. El centro se comprimió lo suficiente como para llegar a ser una protoestrella y el resto del gas quedó orbitando a su alrededor. La mayor parte del gas fluyó hacia adentro y añadió masa a la estrella en formación, pero como el gas rotaba, la fuerza centrífuga no dejó que algunos de los gases llegaran a la estrella que se formaba, por esta razón, se creó un disco de acreción alrededor de la estrella. Este disco radiaba su energía hacia afuera, enfriándose. De esta forma se fueron creando los planetas.

Sol

Sol



El Sol
Es la estrella central del sistema y la más cercana a nuestro planeta, de hecho, la distancia entre la Tierra y el Sol define una Unidad Astronómica (UA), esto es, 150 millones de kilómetros. La interacción entre el Sol y la Tierra maneja las estaciones del año, las corrientes oceánicas, el tiempo y el clima.
El Sol es, aproximadamente, unas 333,400 veces más masivo que la Tierra y contiene un 99.86 % de la masa total del Sistema Solar, la que permanece unida debido a la atracción gravitacional produciendo una presión y temperaturas inmensas en su núcleo (más de un billón de veces que la atmosfera de la Tierra y con una densidad de 160 veces la del agua). En su núcleo, la temperatura es de 16 millones de grados Kelvin (K), lo cual es suficiente para sostener reacciones de fusión termonuclear. La energía liberada previene el colapso del Sol y mantiene su forma gaseosa. La energía total irradiada, es el equivalente a la energía generada por 100 billones de toneladas de TNT explotando cada segundo. Algunos datos importantes son:
  • Distancia desde la Tierra: 149, 597,900 Km.
  • Radio Ecuatorial: 695,500 km
  • Volumen: 1, 142, 200, 000, 000, 000,000 km3
  • Masa: 1,989,000,000,000,000,000,000,000,000,000 kg
  • El Sol: Formación y Evolución
  • EL Sol se encuentra en un brazo espiral de nuestra Galaxia, el brazo de Orión, a 30,000 años luz del centro galáctico.


  • El Sol orbita el centro de la Vía Láctea cada 225 millones de años. Por tanto la velocidad del sistema solar es de 320 km/s (830 000 km/h).
  • Nuestra galaxia consiste de 100 mil millones de estrellas y existen unas 100 mil millones de galaxias.
  • Formado por 78% de Hidrógeno, 20% de Helio y 2 % de otros elementos.
  • Edad 4.55 109 años.


  • La Estructura solar
  • Núcleo
  • Generador de energía
  • Las reacciones nucleares queman cada segundo 700 millones de toneladas de hidrógeno convirtiéndolo en Helio.
  • Zona Radiactiva
  • La energía se transporta por radiación
  • Debido a las múltiples absorciones y reemisiones de la luz por el denso plasma solar, la luz tarda sobre un millón de años en escapar del Sol.
  • Zona Conectiva
  • La energía se transporta por convección (ebullición) alcanzado las capas externas de la fotosfera.


  • El campo magnético solar
  • El Sol está afectado fuertemente por campos magnéticos.
  • Las flechas rojas muestran líneas de campo magnético abiertas que emergen de los polos.
  • Las flechas grises representan partículas del viento solar direccionadas a lo largo del campo magnético.
  • Las regiones activas brillantes muestran líneas de campo magnético cerradas (naranja).


  • Datos derivados de la observación terrestre
    Distancia media desde la Tierra 149 597 870 700 m (~ 1,5 × 1011 m)
    Brillo visual (V) –26,8
    Diám. angular en el perihelio 32' 35,64"
    Diám. angular en el afelio 31' 31,34"
    Características físicas
    Diámetro 1 392 000 km (~1,4 × 109 m)
    Diámetro relativo (dS/dT) 109
    Superficie  6,0877 × 1012 km²
    Volumen  1,4123 × 1018 km³
    Masa  1,9891 × 1030 kg
    Masa relativa a la de la Tierra 332 946 X
    Densidad 1411 kg/m³
    Densidad relativa a la de la Tierra 0,26x
    Densidad relativa al agua 1,41x
    Gravedad en la superficie 274 m/s² (27,9 g)
    Velocidad de escape 617,7 km/s
    Temperatura efectiva de la superficie 5778 K (5505 C)
    Temperatura máxima de la corona 1-2×105 K[1]
    Temperatura del núcleo ~ 1,36 × 106 K
    Luminosidad (LS)  3,827 × 1026 W
    Periodo de rotación
    En el ecuador: 27d 6h 36min
    A 30° de latitud: 28d 4h 48min
    A 60° de latitud: 30d 19h 12min
    A 75° de latitud: 31d 19h 12min
    Características orbitales
    Distancia máxima al centro de la Galaxia
    ~2.5×1017 km
    ~26000 años luz
    Periodo orbital alrededor del
    centro galáctico
     2,25 - 2,50 × 108 años[2]
    Velocidad orbital máxima ~251 km/s[3]
    Inclinación axial con la eclíptica 7.25º
    Inclinación axial con el plano de la galaxia 67.23º
    Composición de la fotosfera
    Hidrógeno 73,46 %
    Helio 24,85 %
    Oxígeno 0,77 %
    Carbono 0,29 %
    Hierro 0,16 %
    Neón 0,12 %
    Nitrógeno 0,09 %
    Silicio 0,07 %
    Magnesio 0,05 %
    Azufre 0,04 %

    Luna

    Luna


    Es el único satélite natural de la Tierra. Con un diámetro ecuatorial de 3474 km[1] es el quinto satélite más grande del Sistema Solar, mientras que en cuanto al tamaño proporcional respecto de su planeta es el satélite más grande: un cuarto del diámetro de la Tierra y 1/81 de su masa. Después de Ío, es además el segundo satélite más denso. Se encuentra en relación síncrona con la Tierra, siempre mostrando la misma cara hacia el planeta. El hemisferio visible está marcado con oscuros mares lunares de origen volcánico entre las brillantes montañas antiguas y los destacados astroblemas. A pesar de ser en apariencia el objeto más brillante en el cielo después del Sol, su superficie es en realidad muy oscura, con una reflexión similar a la del carbón. Su prominencia en el cielo y su ciclo regular de fases han hecho de la Luna un objeto con importante influencia cultural desde la antigüedad tanto en el lenguaje, como en el calendario, el arte o la mitología. La Luna tiene un diámetro 3,7 veces más pequeño que el de la Tierra. Cuando la Luna está llena se ven muy bien con unos tonos claros que son zonas montañosas y unos tonos oscuros que son mares de lava solidificada Estos mares son aproximadamente circulares. Se formaron hace unos 4.000 millones de años, a causa de enormes impactos originados por la caída de asteroides de dimensiones medias.

    La Luna tarda en dar una vuelta alrededor de la Tierra 27 d 7 h 43 min si se considera el giro respecto al fondo estelar (revolución sideral), pero 29 d 12 h 44 min si se la considera respecto al Sol (revolución sinódica) y esto es porque en este lapso la Tierra ha girado alrededor del Sol (ver mes). Esta última revolución rige las fases de la Luna, eclipses y mareas lunisolares. Como la Luna tarda el mismo tiempo en dar una vuelta sobre sí misma que en torno a la Tierra, presenta siempre la misma cara. Esto se debe a que la Tierra, por un efecto llamado gradiente gravitatorio, ha frenado completamente a la Luna. La mayoría de los satélites regulares presentan este fenómeno respecto a sus planetas. Así pues, hasta la época de la investigación espacial (Luna 3) no fue posible ver la cara lunar oculta, que presenta una disimetría respecto a la cara visible. El Sol ilumina siempre la mitad de la Luna (exceptuando en los eclipses de luna), que no tiene por qué coincidir con la cara visible, produciendo las fases de la Luna. La inmovilización aparente de la Luna respecto a la Tierra se ha producido porque la gravedad terrestre actúa sobre las irregularidades del globo lunar de forma que en el transcurso del tiempo la parte visible tiene 4 km más de radio que la parte no visible, estando el centro de gravedad lunar desplazado del centro lunar 1,8 km hacia la Tierra.

    • Revolución sinódica: es el intervalo de tiempo necesario para que la Luna vuelva a tener una posición análoga con respecto al Sol y a la Tierra. Su duración es de 29 d 12 h 44 min 2,78 s. También se le denomina lunación o mes lunar.
    • Revolución sideral: es el intervalo de tiempo que le toma a la Luna volver a tener una posición análoga con respecto a las estrellas. Su duración es de 27 d 7 h 43 min 11,5 s.
    • Revolución trópica: es el lapso necesario para que la Luna vuelva a tener igual longitud celeste. Su duración es de 27 d 7 h 43 min 4,7 s.
    • Revolución draconítica: es el tiempo que tarda la Luna en pasar dos veces consecutivas por el nodo ascendente. Su duración es de 27 d 5 h 5 min 36 s.
    • Revolución anomalística: es el intervalo de tiempo que transcurre entre 2 pasos consecutivos de la Luna por el perigeo. Su duración es de 27 d 13 h 18 min 33 s.

    • La Luna gira sobre un eje de rotación que tiene una inclinación de 88,3° con respecto al plano de la elíptica de traslación alrededor de la Tierra. Dado que la duración de los dos movimientos es la misma, la Luna presenta a la Tierra constantemente el mismo hemisferio. La Luna tarda 27,32 días en dar una vuelta sobre si misma.


      Tierra

      Origen de la Tierra
      La Tierra se formó hace aproximadamente 4550 millones de años y la vida surgió unos mil millones de años después. Es el hogar de millones de especies, incluyendo los seres humanos y actualmente el único cuerpo astronómico donde se conoce la existencia de vida. La atmósfera y otras condiciones abióticas han sido alteradas significativamente por la biosfera del planeta, favoreciendo la proliferación de organismos aerobios, así como la formación de una capa de ozono que junto con el campo magnético terrestre bloquean la radiación solar dañina, permitiendo así la vida en la Tierra. Las propiedades físicas de la Tierra, la historia geológica y su órbita han permitido que la vida siga existiendo. Se estima que el planeta seguirá siendo capaz de sustentar vida durante otros 500 millones de años, ya que según las previsiones actuales, pasado ese tiempo la creciente luminosidad del Sol terminará causando la extinción de la biosfera. La superficie terrestre o corteza está dividida en varias placas tectónicas que se deslizan sobre el magma durante periodos de varios millones de años. La superficie está cubierta por continentes e islas; estos poseen varios lagos, ríos y otras fuentes de agua, que junto con los océanos de agua salada que representan cerca del 71 % de la superficie constituyen la hidrósfera. No se conoce ningún otro planeta con este equilibrio de agua líquida,[nota 6] que es indispensable para cualquier tipo de vida conocida. Los polos de la Tierra están cubiertos en su mayoría de hielo sólido (indlandsis de la Antártida) o de banquisas (casquete polar ártico). El interior del planeta es geológicamente activo, con una gruesa capa de manto relativamente sólido, un núcleo externo líquido que genera un campo magnético, y un sólido núcleo interior compuesto por aproximadamente un 88 % de hierro. La Tierra interactúa gravitatoriamente con otros objetos en el espacio, especialmente el Sol y la Luna. En la actualidad, la Tierra completa una órbita alrededor del Sol cada vez que realiza 365,26 giros sobre su eje, lo cual es equivalente a 365,26 días solares o un año sideral. El eje de rotación de la Tierra se encuentra inclinado 23,4° con respecto a la perpendicular a su plano orbital, lo que produce las variaciones estacionales en la superficie del planeta con un período de un año tropical (365,24 días solares). La Tierra posee un único satélite natural, la Luna, que comenzó a orbitar la Tierra hace 4530 millones de años; esta produce las mareas, estabiliza la inclinación del eje terrestre y reduce gradualmente la velocidad de rotación del planeta. Hace aproximadamente 3800 a 4100 millones de años, durante el llamado bombardeo intenso tardío, numerosos asteroides impactaron en la Tierra, causando significativos cambios en la mayor parte de su superficie. Tanto los minerales del planeta como los productos de la biosfera aportan recursos que se utilizan para sostener a la población humana mundial. Sus habitantes están agrupados en unos 200 estados soberanos independientes, que interactúan a través de la diplomacia, los viajes, el comercio y la acción militar. Las culturas humanas han desarrollado muchas ideas sobre el planeta, incluida la personificación de una deidad, la creencia en una Tierra plana o en la Tierra como centro del universo, y una perspectiva moderna del mundo como un entorno integrado que requiere administración.